Las diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas pueden ser abismales, pero… quizás estas diferencias no sean tantas y tendrás entonces mucha suerte. Por sí o por no, en este artículo hablaremos sobre las diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas para desde aquí proporcionarles criterios que pueden ser útiles a la hora de elegir.

Descubre qué deseas encontrar en un hombre

Primordialmente debes tener claro cuáles son tus objetivos a la hora de elegir una pareja. Cada quien de acuerdo a sus necesidades y experiencias va trazándose en su mente su “príncipe azul” pues, aunque cada una sabemos que esto solo aparece en los cuentos de hadas, existen hombres que pueden llegar a igualar a estos encantadores personajes.

Sabiendo cuáles son vuestros objetivos, comencemos pues trazando varias ideas para esclarecer esas  diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas

Cómo notar las diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas

Estas pueden notarse en un principio desde el trato que te ofrecen. El hombre con el que te casas debe ser una persona que te merezca, te respete y por encima de todo tenga claro el sentido de la responsabilidad en el amor y la entereza de ser hombre, no en el sentido sexual ni en el machista que en muchas sociedades aun permanecen.

Mientras que el hombre con el que sales tratará de llevarte a los lugares más lujosos, y hacerte sentir como una princesa que el día del baile se le acaba su cuento de hadas, el hombre con el que te casas tratará de hacerte sentir como una reina: la reina de su vida.

El hombre con el que sales se preocupará más por su aspecto para sorprenderte, por lucir bien, por deslumbrarte con sus encantos masculinos y hacerte saber que él estará dispuesto a salir cuantas veces quieras. Pero la diferencia con el hombre que te casas radica en que este, sin importar las circunstancias, se preocupará porque prevalezca tu belleza. Para él es imprescindible que seas el centro del lugar a donde vayas e impactes a todos, además no dudará un segundo en decir: esa es mi esposa.

El hecho no está en que sus gustos queden en un sentido inferior sino que, el hombre con el que te casas, ve contigo un futuro visible, y construye el sueño de crear juntos un universo de posibilidades. Esto sucede porque sobre todo, sus sueños no son suyos, ni tuyos; sino son vuestros sueños: los sueños de dos seres que dejan de ser dos para convertirse en uno.

El hombre con el que sales quizás no le interese tan siquiera conocer a tu familia, pues la diversión será su principal prioridad. Sin embargo, el hombre con el que te casas no verá a tu familia como tuya, sino que la verá como suya también. Tu familia será para él, el nicho donde sabrá cómo fue tu infancia, adolescencia y parte de tu adultez hasta que te conoció. Tratará de acercarse a ellos y hacerlos felices para que te des cuenta de que puedes contar con él, no solo para divertirte o reírte, sino que así te asegurará con sus actos que “no te pintará pajaritos en el aire” sino que irá contigo de la mano y de la mano de tu familia, para protegerlos y ayudarlos en lo que necesiten. Sin dudas,esta es otro punto esencial para avistar en las diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas.

Recuerda que las atencionales materiales como un lindo pastel, joyas, ramos de flores, postales y demás, son indicativo de interés, pero un gesto sincero de cariño, unas palabras de aliento y un “puedes contar conmigo” proporcionan las diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas.

Una cosa importante también será el estatus que tendrás. Con el hombre que sales lucirás como una mujer bella y glamurosa, atendida y exhibida, pero con el que te cases no perderá momento para hacerte sentir así, y además, representarte. El hombre con el que te cases debe ofrecerte en cada paso firmeza, valor y deseos para que sigas cualquier sueño o iniciativa en tu vida.

Para nadie es un secreto que el matrimonio necesita responsabilidad, paciencia, amistad, la valentía que implica perdonar y aprender a pedir perdón. El matrimonio porta, en sí mismo, el deseo de obtener la felicidad con ese “alguien” que se elige entre muchas personas en el mundo, para desearle cada día que sea feliz, respirar juntos el aroma del café en la mañana, caminar de mano entre el ruido y el bullicio, comentar cómo fue el día, hacer planes, soñar y hacer lo posible por cumplir estos sueños… , y en lugar indispensable: la certeza de que encontraremos abrigo, confianza, lealtad más que fidelidad, y las fuerzas en ese otro ser que ha decidido formar parte de ese complejo pero siempre bello camino. Estas son instancias cruciales para tener en cuenta entre las  diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas.

La maternidad

Con el hombre que sales, la vida puede ser muy nice, o quizás no, pero con el que te cases al conformar su unión tendrán entre sí felicidad y además derechos y obligaciones ante una sociedad que los reconocerá como parte de ella. Y en este sentido es imprescindible acotarles que estas diferencias anotadas se reforzarán a la hora de soñar con algo tan lindo y preciado para prácticamente todas las féminas: la maternidad. El hombre con el que te casas verá en tí la perfecta mujer para tener sus hijos. Serás como el árbol de la vida para tener su descendencia. Esto se debe a que él tendrá como primicia para vuestros hijos el amor que se tendrán como pareja, y sobre todo, porque serás para él un derroche de virtudes. Para él serás más que una mujer; símbolo de belleza, feminidad y calidez. Tu presencia será un ejemplo a seguir, la persona que inculcará a sus hijos los mejores deseos de ser un hombre o mujer de bien. Juntos engendrarán y formarán a ese ser que desde su primer sonido les colmará de felicidad y ternura cada minuto de sus vidas.

El hombre con el que te casas se diferenciará del que sales por su comprensión, su sentido de preocupación, su dedicación y profunda amistad para contigo. Recuerda que con el hombre que sales puede no pasar de eso, pero el que será tu esposo, se convertirá también en tu amigo. Esa persona te brindará confianza y además confiará en ti. Sus ilusiones serán tuyas y viceversa porque irán en la misma dirección y ese camino lo recorrerá junto a tí sin reparos, porque como esbozábamos hace un momento, no se trata de complacerte sin satisfacer sus aspiraciones, sino que cualquier cosa que logre será un común latir para vuestros corazones.

Otras razones

Otra de las diferencias entre el hombre con el que sales y el que te casas es que el segundo tiene claro que eres parte de su vida, o mejor, que eres su vida, que juntos llegarán a alcanzar no solo las pretensiones materiales necesarias tales como: la casa, el auto, los alimentos, el trabajo, la escuela del futuro bebé, sino que unidos hallarán la manera de crear juntos en esa casa un jardín, ese bucólico espacio para ustedes, vuestra familia y amigos. En el auto tendrá siempre el chocolate que te sorprenderá y sobre todo, junto a su sonrisa, estará el pañuelo que no puede faltar por si un día necesitaras llorar.

Felicidades te damos si ese hombre con el que comienzas a salir tiene todas estas cualidades y las diferencias solo te sirven para discernir que él puede ser el futuro hombre con quien te cases. Si no, te ayudará a saber que vales más y mereces ser feliz junto a un ser que haga de ti la mujer más feliz del mundo.

Por ahora nos despedimos, pero si necesitas consejo o ayuda no dudes en contactarnos pues tu satisfacción siempre será nuestra principal prioridad.

Hasta un próximo encuentro vive cada día intensamente, y sé feliz.

 

 

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