Entérate de lo que simboliza tu forma de dormir en pareja y conoce algunos hábitos saludables de sueño

Aunque muchos enamorados ansían que llegue la noche para compartir juntos sus horas de sueño, entregarse algunos mimos y descansar felizmente, hay algunos hábitos y costumbres que tenemos al dormir en pareja (ya sea nosotras o nuestro chico), que al iniciar una relación nos hacen sentir cierto temor por la llegada de este momento.

La verdad es que con el tiempo acabamos acostumbrándonos o encontrando un acople, y que lo que en un momento resultaba incómodo, pasa a ser casi imperceptible, logrando que podamos dormir a piernas sueltas durante toda la noche.

Para ampliar un poquito más el tema, veamos a continuación algunos apuntes sobre las formas de dormir en pareja y sus significados, así como algunas prácticas saludables de sueño que nos pueden ayudar a solucionar determinados hábitos y costumbres que pueden resultar molestas al compartir la cama con otra persona.

¿Qué simboliza tu forma de dormir en pareja?

Seguramente te identificarás con alguna de estas posturas que en lo adelante te explicamos, pues si bien, algunas personas prefieren dormir bien pegaditos a su pareja, haciendo de los días fríos la excusa perfecta para pasar la noche abrazados; otras, en cambio, creen en lo importante que es aprovechar el sueño y prefieren darse un espacio para sentirse más cómodos, independientemente de que se amen.

Muchos expertos consideran que los hábitos de sueño pueden revelar el estado de una relación, pues sus estudios demuestran que durante el sueño no se puede fingir el lenguaje corporal.

Por tal razón, traemos para ti algunas de las interpretaciones que se les ha dado a las posiciones que se adoptan al dormir con la persona que amamos.

Posiciones al dormir en pareja y sus significados:

Espalda con espalda, con contacto: Significa que la pareja se siente cómoda, íntima y relajada.

Una pareja que acostumbra a dormir en esta posición preserva su espacio individual sin perder el contacto.  Por lo general, son personas dinámicas, con vidas independientes, pero que tienen una relación estable y saludable. Esta posición revela que hay confianza en la relación y que uno necesita de la presencia del otro. Es una de las posiciones más habituales en las relaciones que recién comienzan.

Espalda con espalda, pero sin contacto: Esta posición ha sido interpretada de modos diversos.

Por una parte, como en el caso anterior, algunos psicólogos apuntan que al dormir así, ambos miembros de la pareja pueden estar bien conectados y a la vez ser lo suficientemente independientes como para dormir por separado, aceptando cada uno los hábitos de sueño del otro.

Por otra parte, hay quienes aseveran que esta posición a la hora de dormir es una señal de que algo puede andar mal en la relación. No obstante, se aclara que si las manos quedan cerradas y el cuerpo tenso, es una señal de que la pareja no desea comunicarse después de una pelea; pero si el cuerpo está suelto, es una señal de que no hay tensión en la relación. En este caso, la posición podría indicar confianza en la pareja y respeto al espacio del otro.

Cara a cara: Esta posición demuestra la necesidad de contacto, y casi siempre, de conversar aún en la cama.

La pareja que duerme en esa posición quiere intimidad y tiene necesidad de observar a su cónyuge, significa aceptar al otro como parte de sí mismo.

Piernas entrelazadas: Suelen adoptarla las parejas más jóvenes, es decir, las que llevan menos tiempo y no quieren separarse ni un minuto. Se dice que es una señal de deseo y de una pasión muy fuerte.

En cucharita si el hombre abraza a la mujer: Es una de las posiciones más tradicionales, es la posición que suelen adoptar las parejas durante los primeros años de relación. Evidencia una fuerte sexualidad, la sensación de seguridad en la relación y la protección del hombre hacia su pareja.

En cucharita si la mujer abraza al hombre: En esta posición la mujer toma la iniciativa y protege a su hombre mientras duerme.

Abrazados: Para los especialistas el abrazo revela compromiso, amor y cariño entre la pareja. Da señales de que la relación se encuentra en un momento excelente. Los brazos envueltos dan indicios de deseos de protección.

Uno de los dos tiene todo el espacio: Una persona espaciosa en la cama no demuestra afecto ni cariño por su cónyuge, sino que busca más espacio como una forma de autoafirmación en la relación.

Prácticas saludables para solucionar hábitos y costumbres al dormir en pareja

Cuando llega el momento de dormir en pareja nada mejor que poder hacerlo plácidamente. Por eso, si alguno, o cada uno, tiene hábitos y costumbres que pueden perturbar el sano descanso del otro, la relación puede verse afectada por comportamientos más incómodos como el mal humor, la ira u otros.

Para prevenir el insomnio y el dormir mal es necesario hacer un examen amplio de nosotros mismos, además de acudir a valoraciones médicas en casos extremos; pero si se debe a hábitos de nuestra pareja, hay otras formas de manejarlo y encontrar una solución. El cuerpo necesita el tiempo de descanso para producir determinadas hormonas, vitales en el buen funcionamiento de nuestro organismo. Para ello, veamos las principales prácticas que puedes adquirir al compartir cama en pareja.

Si alguno ronca: Dedíquense a encontrar el origen del ronquido. Quizás se deba a una mala postura, congestión nasal, sobrepeso, alergia, u otra cosa.

Si alguno habla dormido o patea durante la noche: La causa podría ser estrés acumulado. Un poco de ejercicio, meditación o relajación pueden ayudar.

Si uno pasa mucho frío y el otro se muere del calor: Usen dos juegos de sábanas para regular sus respectivas temperaturas.

Si tienen televisión dentro del cuarto: Acuerden una hora para apagarla, o ver juntos un programa y luego darle fin. Algo más radical puede ser sacarla de la habitación.

La posición más recomendable: Dormir de lado con un buen apoyo de la cabeza, de tal forma que no esté elevada o caída, sino en posición neutra, alineada con el resto de la columna vertebral. Puede haber una leve flexión de las piernas.

Evitar posturas forzadas: Para lograr un sueño más grato evita dormir boca abajo, pues ello dificulta la respiración, además de que se arquea la zona lumbar y puede provocar dolor. Es importante también, minimizar el tiempo de estar boca arriba, ya que las piernas extendidas también generan tensión en la región lumbar.

No a los “abrazos forzados” a la pareja: Puede que tu pareja lo soporte, pero no es recomendable dejar que nuestra cabeza descanse sobre su brazo, o que los brazos o piernas queden entrelazados en posiciones. Todo ellos puede provocar parestesias (pérdidas de sensibilidad, hormigueos…)

Hasta aquí, esperamos haberte sido de ayuda con nuestros tips para aprender a dormir en pareja. Ten en cuenta, ante todo, que nada es más agradable que compartir el tiempo de sueño con la persona que amamos. Si existe confianza, pueden entender qué posiciones de sueño les resultan más cómodas y qué hábitos saludables pueden practicar que no afecten el descanso del otro. Ahora sí… ¡A dormir!

Por Claudia Corzón Aput

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