La infidelidad en el matrimonio es uno de los conflictos negativos  de mayor  impacto en lo que a relaciones de pareja se refiere. Todo aquel que haya tenido esa amarga experiencia, apunta  porque esta es muy dolorosa, haciéndote sentir sentimientos de baja autoestima, culpabilidad, depresión, entre otras, dejando una mala experiencia en la vida.

Una de las preguntas que pudiéramos hacernos es:

¿Por qué somos infieles a nuestra  pareja en el matrimonio?

Cuando una persona siente la necesidad de buscar fuera de su matrimonio la satisfacción de  sus carencias en cualquier variante, ya sea sexual o  espiritual, es porque este no funciona bien. Por tanto intenta hacer de dos personas una sola, pues busca y disfruta de las partes más conveniente de cada persona para hacer un todo a su medida y gusto.

La infidelidad en el matrimonio no es justificable.

El primer paso no es de sustitución, sino de análisis y reflexión ya que lo ideal sería identificar y buscar solución de manera inteligente.  La manera para hacerlo existe y está a tu alcance, solo hay que usarla y con una gran perseverancia y dedicación, se puede  lograr. Reconstruir tu matrimonio es posible y valdría la pena hacerlo. La valentía de asumir tus problemas y resolverlos es acto de buena fe.

Si esto no progresa, pues deberían decidir su disolución  ya que no es de obligación estar al lado de una persona en matrimonio si no te sientes en plena satisfacción  desde todos los puntos de vista. Ya no sería infidelidad, pues estarían  en condición de separados y entonces todo sería diferente.

Da igual si tienes la confirmación de la infidelidad de tu pareja o te lo estás imaginando por acciones que está haciendo, porque el efecto es el mismo. Además, sufrirán las mismas consecuencias tanto hombre como mujeres a los cuales le sean infieles.

Quizás nunca te has hecho la pregunta de ¿cuánto ganas o pierdes al ser infiel?, pero sería conveniente que reflexionarás al respecto. Una mirada al sentido común te haría comprender muchas aristas del tema  y actuar como un ser humano racional.

A continuación se exponen algunos análisis muy sencillos para ayudarte a comprender mejor este fenómeno tan común en nuestros días. Cuando pones en una balanza lo que ganas y lo que pierdes, podrás sacar tus propias conclusiones.

¿Cuánto ganas al serle infiel a tu pareja en el matrimonio?

Es posible que ganes en satisfacer o disfrutar de aquellas necesidades que saliste a buscar fuera de tu matrimonio, pero a qué precio?.

Seguro que con tu nueva relación de infidelidad te pasas momentos de maravillas, exactamente los que te estaban haciendo mucha falta,¿ pero crees tú que son para toda la vida?.

Cuando pase la pasión o el furor, esa que caracteriza a toda nueva relación, se convertirá en una relación como otra cualquiera o entrarás en una etapa de estabilidad. Entonces, ¿no estarás en la misma posición que antes?

Al tener una relación extramatrimonial es muy probable que solo vivas momentos positivos, de diversión. Pregúntate si esa persona, toleraría tus defectos o la convivencia contigo, con tus maneras particulares de ser. Entonces, ¿es una relación que vale la pena para arriesgar tanto o para perder tanto?

No te dejes llevar, no te ciegues ante la realidad. La vida no es eterna felicidad, solo se viven momentos de felicidad en ella, al final la ganancia no existe porque estarás en el mismo lugar solo que con dos situaciones iguales pero a la vez diferente.

Es cierto que todo esto pudiera suceder ante cualquier relación de pareja que tengamos extramatrimonial o matrimonial, solo que la situación de llevar dos relaciones a la vez merece un análisis desde otra perspectiva, porque precisamente estás afectando a otra persona que está de manera directa ligada a ese proceso sin quererlo.

¿Cuánto pierdes al ser infiel en el matrimonio?
Al serle infiel a tu pareja de matrimonio, te conviertes a los ojos de los demás como un ser desconfiable, poco respetuoso y humillador, con relación a tu pareja.

Afectas el entorno familiar, tus hijos y familia conviven en un ambiente de disgustos y tristezas.

Sentir el engaño de una persona que forma parte de tu vida, tiene mil veces más efecto de dolor que de alguien común. Por lo que hieres profundamente, viéndote como un agresor espiritual.

Se incrementan las discusiones o peleas entre tu pareja y tú por este motivo, manifestándose en ella, ofensas, amenazas, maltratos verbales y físicos. Por lo que pierdes cada día tu imagen de ser humano decoroso.

Pierdes tu capacidad de controlar tus emociones y darle una solución inteligente a tus problemas matrimoniales porque estás enfocado en la otra persona.

Decaes en atenciones a tus asuntos personales, a tu familia, a tu trabajo, pues debes funcionar doble para estar presente en las dos partes, priorizando muchas veces a la parte indebida.

 Una reflexión final.

Hay un viejo refrán que dice: ……….no hagas lo que no te gustaría que te hicieran a ti….

Aquí tienes la respuesta, cuando te hagas la pregunta ¿Sería conveniente la infidelidad?

Escrito por: Hilda Elia Rodríguez Chala

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