La familia política puede ser tu mejor aliado o tus peor enemigo. Si no te gustan tendrás que aprender a relacionarte con ellos porque no desaparecerán de tu vida.

Cuando se hace referencia a un matrimonio, básicamente pensamos en dos personas que desean enlazar sus vidas con la promesa de compartir el amor que estos se profesan. Olvidamos que es también la unión de dos familias distintas, con patrones, costumbres, valores y actitudes diferentes que deben aprender a integrarse. Si esta unión se realiza donde hay tiranteces, disconformidad a la larga termina afectando a la pareja. Es por eso que te recomiendo comenzar tu nueva vida con una buena relación con la familia política, esta te acompañará lo largo de tu matrimonio.

Si ya conoces a tus futuros suegros y no sabes cómo vas a lidiar con ellos; si tu familia política te abruma y no sabes cómo actuar. Este artículo te puede ser útil para establecer límites claros.

Causas del rechazo de la familia política

Son múltiples los fundamentos reales de los problemas con la familia política, esto ocasiona que no acepten verdaderamente a la nueva pareja. Y se originan a partir de concepciones con o sin argumentos que no siempre reconocen. Estos pueden ser que:

  • Sienten que les roban el hijo y no están preparados para verlo partir hacia un nuevo hogar. Síndrome del nido vacío.
  • Compiten por la prioridad de los afectos, los celos principalmente ocurren con las suegras.
  • Tienen temor al sufrimiento que pueda pasar el hijo si todo sale mal.
  • Creen que el matrimonio es precipitado, que deberían conocerse por más tiempo.
  • Piensan que la unión tiene incluido intereses económicos y que el patrimonio familiar está en peligro.
  • Piensan que su hijo o hija escogieron mal y que la pareja de estos no reúne las características o cualidades necesarias.
  • La no aceptación por diferencias raciales, de preferencia sexual, geográficas, o étnicas.

La manera eficaz de lidiar con la familia política

Es importante que puedas establecer claramente lo que le incomoda a tu familia política. Permitirá que tus acciones estén encaminadas en la dirección correcta. Tendrás que aprender a superar estas cosas, piensa que te estarás uniendo a esta familia al casarte y que son los papas de tu pareja. Por lo que te recomiendo que no intentes desarraigar a tu pareja de su familia, solamente le ocasionaras dolor que a la larga puede perjudicar tu relación.

Es imposible lograr un corte radical hacia sus padres, piensa que sentirías tu si te lo pidieran a ti. Los padres seguirán siendo padres y los hijos seguirán siendo hijos aun cuando tu matrimonio deje de existir; ese lazo entre ellos prevalecerá. Es un hecho que al casarte te casas con la familia de tu pareja, así que si no es posible que los toleres y lleguen a una postura neutra; deberás replantearte esta unión. Hoy simplemente son los padres de tu pareja y con cada paso serio de la relación más cerca estarán de ti. Así que comienza viéndolos como familia, busca lo bueno que tienen porque no te podrás deshacer de ellos.

Todo sería relativamente sencillo

Si cada uno ocupa su lugar y no superan sus límites.

Como se intuye, las situaciones que pueden darse son muchas y complejas. No es menos cierto que la familia política cuando se lo propone puede ser más molesta que una piedra en el zapato. Si pretendes casarte y constituir una nueva familia con tu pareja, esta familia política se convertirá en los abuelos de tus hijos, sería triste para tus hijos que aun sin nacer ya estén en medio de conflictos o que los prives de un cariño que realmente necesitan. Así que es mejor preparar cuanto antes una estrategia para lidiar con tu familia política.

Si son tus suegros:

  • El respeto, ante todo, no son tus amigos; y te estarán evaluando durante un tiempo hasta que terminen aceptándote o resignándose. Así que como dice la policía… “Todo lo que digas, puede ser usado en tu contra” …
  • Mantén una comunicación correcta sin exceso de confianza.
  • No critiques su casa, ni sus hábitos; cuida tus opiniones y como las expresas. El punto es no caer en extremos, no ser radical.
  • Evita temas problemáticos como: el dinero, la política, los deportes y la religión.
  • Se tu misma, no sobre actúes. Lo notarán y creerán que escondes malas intenciones.
  • Sutilmente déjales estar al corriente que tienes carácter y criterio propio, que te gusta dar y recibir respeto.
  • Hazle saber que valoras la unidad familiar y que no tienes intención de crear desarraigos.
  • Habla con tu pareja, dile que pretendes ganarte el cariño de sus padres para que te ayude, pero que hay límites con los que te sentirás a gusto para poder relacionarte con ellos. Tu pareja debe ser el mediador en esa interacción.
  • El objetivo central es que te dejen de ver como un problema, como algo pasajero en la vida de su hijo o como una mala elección. Por lo que deberás descubrir cuál es el motivo que indispone a tu familia política.
  • Para lidiar con la familia política es importante establecer los límites con los que te sientas cómoda; hazlos conscientes de lo que no te gusta, aun antes que lo hagan, no esperes a que suceda algo incómodo para que la molestia no estropee la relación.

Si son tus padres:

  • Déjales claro que esperas que tu pareja se sienta bien recibida.
  • Explícales el por qué quieres casarte, y los planes que tienes.
  • Pídeles que mantengan la distancia, no sean inquisitivos y que eviten criticar o cuestionar innecesariamente a tu pareja.
  • Cuéntale a tus padres de tu relación y cómo te sientes con esa persona antes de presentársela.
  • Si tu pareja pertenece a una raza diferente, etnia, religión o tiene alguna discapacidad física visible, o grandes diferencias de edad; háblalo con tus papas antes que los presentes para evitar incidentes incomodos, que harán a tu pareja sentir muy mal.
  • Pon limites funcionales para evitar las interferencias de tus papas en tu nuevo hogar donde debe ser gobernado por el nuevo matrimonio.
  • Coméntales que te gustaría que no llegaran sin avisar a la casa, si esta es una de sus costumbres.
  • Mantén el sentido común, pues eres mediador entre dos polos importantes de tu vida que no tienen por qué ir por rumbos separados.

Un consejo válido para ambos cónyuges que quieren lidiar con la familia política de la mejor manera posible.

Sería muy productivo que la pareja conversara sobre el tema de las relaciones con los suegros y estableciera una política familiar para el nuevo hogar que van a constituir.Esta política debe tener doble dimensión o sentido pues establecerá normas y medidas con las que el matrimonio se sentirá cómodo. Deben definir cuanto y como reunirse con la familia política y hasta donde esta pude interferir en algunas cuestiones.

Los suegros cuando son buenos padres tienen medio camino recorrido para convertirse en buenos suegros. Es primordial si la familia política respeta la opción matrimonial del hijo o de la hija. Estos se pueden llegan a querer con el paso del tiempo muchísimo, tanto como la familia de sangre. Tu puedes ser el hijo o la hija que no tuvieron, a la larga ser la persona que los acompañe y apoye en el tránsito de la vejez.

Las familias políticas en las que desde un inicio se establecen límites claros, priman el respeto, el amor y el cariño. Generalmente logran la integración de sus miembros, contribuyendo a la creación un matrimonio sólido, rodeado de un ambiente afectivo seguro donde pueden crecer hijos felices. Con un poco de paciencia y mucho de sano respeto será posible integrarse para el bien de los esposos, y para la paz en los corazones de sus respectivas familias políticas.

Escrito por Soraya Madero Durán

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here