Decidir formar una familia después del casamiento es un paso que no se debe tomar a la ligera, pues tiene una alta repercusión para toda la vida. Hoy te quiero brindar consejos puntuales para ayudarte a entender cuál es el mejor momento para formar una familia.

La familia es considerada la unidad básica de la sociedad y el grupo social más antiguo de la sociedad, cuyo roll tiene una implicación social y emocional muy importante. Formar una familia es uno de los objetivos de la gran mayoría de las personas, pues muchos no quieren dejar de experimentar la  gran satisfacción que esta es capaz  de generar, aún cuando crearla y hacerla funcional lleva un arduo trabajo.

Por tanto la decisión de formar una familia debe ser tomada con mucha precaución. Tener en consideración factores importantes que influyen sobre la mejor decisión y buscar el momento exacto para abrirte al mundo como padre o madre de familia y disfrutar de esa hermosa experiencia, lleva un llamado de atención.

Muchas preguntas pueden hacerse aquellas parejas que sienten la necesidad y la ilusión de ser padres. Este trabajo tiene la intención de llevarlos a profundizar sobre el tema, para que la decisión que sea tomada por el matrimonio esté basada en conocimientos válidos y efectivos.

¿Cuándo es el momento ideal para formar una familia?

No existen fórmulas matemáticas ni cálculos experimentados, solo conocer, asimilar y reflexionar sobre estos consejos que te brindamos a continuación,  permitiéndote hacer una valoración y darte cuenta de cuando es ese momento.

1- La edad.

Este factor tiene mayor implicación sobre la mujer que sobre el hombre, ya que este último tiene una vida fértil más larga que ella.

La edad ideal es algo cuestionable, pues hace algunos años se recomendaba por los expertos concebir en edad fértil joven, es decir sobre los 20 años o más pues era una edad en que se poseía mejor salud reproductiva, disminuyendo sobre los 30 años y siendo un riesgo a partir de los 35 años.

Algunas parejas han decidido formar una familia aún sin sentirse preparados por pensar que debe ser a temprana edad, trayéndole consecuencias negativas sobre sus expectativas de vida.

Sin embargo con el desarrollo de la ciencia existen las mejores condiciones para recibir mujeres maduras con embarazos, permitiendo no estar contra el reloj a la hora de tomar en cuenta la edad. Ya se van asimilando y de manera exitosa lograr un embarazo con más de 35 años, pues las mujeres de la sociedad contemporánea planifican su vida, dándole prioridad a proyectos profesionales u de otra índole.

Afortunadamente hoy podemos manejar este factor, y buscar la edad justa en la que la mujer este apta física y mentalmente para someterse al complejo proceso de gestación.

2-Dar un tiempo prudencial a la vida conyugal como pareja.

Cuando se crea una familia la vida de la pareja conyugal da un giro bien brusco, porque se cambia de manera importante todo lo que tiene que ver con el desarrollo de la vida cotidiana, cambiando las prioridades, necesidades, ya que la atención a un ser humano completamente dependiente de la pareja es bien demandado.

Entonces el espacio que tenían como pareja matrimonial ha sido modificado.

La pareja necesita realizarse como tal, experimentar la libertad, saciar sus expectativas  y cada parte que compone funcionar como pareja solamente.

Por eso es importante no violar este tiempo, no existe una definición de cuánto es exactamente ese tiempo, por tanto depende del tipo de pareja y el contexto en que esta se está desarrollando, pero si son una pareja madura e inteligente se darán cuenta de cuando ha llegado ese momento.

3- Estar  consolidados como pareja.

Estar consolidados como pareja es primordial para decidir formar una familia.

La pareja necesita un tiempo prudencial para probarse como tal, afianzar sus intereses emocionales y experimentar una serie de acontecimientos que los hace mantenerse estable y fortalecerse o sucumbir. Así se evitan separaciones o divorcios en plena fase de concepción familiar o en etapas iniciales de ella.

La llegada de un hijo al matrimonio cambia el status social,  por tanto pasan a ser una familia y como tal deben funcionar. Cuando existe un equilibrio emocional en la pareja, las situaciones se enfrentan de mejor forma. El apoyo, la consideración, la comprensión y la fuerte unión matrimonial favorece que esta supere obstáculos, asuman grandes retos y logren proyectos trazados que son inevitables ante la nueva tarea de ser familia.

Además no es solo tomar en consideración estar lo suficientemente consolidados  para enfrentar el nuevo roll de familia, sino también es estar preparados para ser ejemplo a la descendencia como padre o madre y brindar el ambiente familiar propicio para un buen desarrollo biológico, psicológico y social de los hijos.

Si son un matrimonio consolidado se caracterizarán por una buena comunicación, la cual también usarán con sus hijos, además si como matrimonio se sienten felices los integrantes de la familia percibirán ambientes alegres, de satisfacción espiritual y regocijo.

4- Tener una situación económica estable y  aceptable.

Hoy en día, es elemental el sustento económico para poder vivir en una sociedad cada vez más consumista. Por tanto sería de muy buena idea ir planificando la economía para al menos garantizar un comienzo o primera etapa como familia lo mejor posible, con vista a satisfacer las necesidades demandadas.

La tranquilidad económica para la pareja también juega un significativo papel, si bien el dinero no lo es todo para lograr lo que queremos, tiene un efecto potente en nuestros objetivos.

5- No interferir grandes proyectos de vida personal y como pareja.

Interferir los grandes proyectos de vida como pareja o de manera personal genera sentimientos de frustración y culpabilidad. Los grandes proyectos laborales, los momentos de estudios y la financiación de estudios universitarios no son compatibles con la decisión de formar una familia.

Planificar de manera inteligente los proyectos de vida es un logro. Dar prioridad a aquellos grandes y complejos proyectos antes de decidir formar una familia es de mejor efecto, aún cuando ya hemos tomado la decisión de tener una familia los proyectos siempre estarán formando parte de toda nuestra vida.

Un consejo integrado.

Los consejos vistos hasta aquí no deben verse de manera independiente sino integrada.

La decisión de formar una familia debe ser mutua, pues tanto futura madre y padre sentirán el cambio en sus vidas y por tanto deben estar preparados para enfrentarlo.

No existe una edad ideal para ser madre y padre de familia, sino un rango de edad bastante amplio para poder serlo, por tanto encontrar el justo momento en que la madurez de ambos miembros de la pareja prime junto a su sólida estabilidad y funcionalidad como pareja es una tarea de la pareja y nadie más.

Tomar la decisión con calma y gran responsabilidad es digno de admirar.

La necesidad emocional que pueda tener la pareja de formar una familia debe ser mirada con un enfoque realista. La responsabilidad de ambos como pareja está enfocada a buscar el momento exacto dónde confluyan todas las circunstancias sociales, personales y de vida ideales para dar comienzo al proyecto de formar una familia.

El compromiso con la familia no es solo el momento de decidir formarla, pues una vez ya formada esta transitará por la vida, enfrentando malos y buenos momentos, es también hacerla feliz y funcional.

Formar una familia y disfrutar de ella, es una de las grandes satisfacciones de la pareja conyugal que le dio origen y vida.

Escrito por: Hilda Elia Rodríguez Chala

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