Si nos remontamos a la antigüedad, una noche de bodas inolvidable lo era por muchos y variados motivos, algunos de ellos no muy felices. Recordemos que los dogmas establecidos por las sociedades del pasado, estipulaban que la novia debía llegar virgen al matrimonio y la noche de bodas se convertía en el momento de confirmación de la virginidad de la chica. Incluso podía ser devuelta a su familia si se comprobaba que no permanecía inmaculada. Afortunadamente, en los tiempos actuales, la sociedad se ha ido librando de prejuicios y en la mayoría de las culturas, no se tienen en cuenta estas censuras.

Cuando una pareja contrae matrimonio, esa primera noche de bodas es especial, y debe dejar en ambos el sabor agradable de un disfrute pleno, único y genial. Tras la culminación de los eventos relacionados con la boda, los ahora esposos se sienten más relajados, han superado el estrés de todas las coordinaciones que tuvieron que hacer, y están listos para deleitarse con una noche de bodas inolvidable. 

Por lo general los recién casados han elegido un hotel para disfrutar de su luna de miel y acuden al mismo directamente desde el lugar elegido para la celebración de la fiesta. Otros han decidido hacer un viaje a partir del día siguiente al de las nupcias e igualmente reservan una noche en un hotel,  procurando que sea diferente y especial.

Aunque ya los novios hayan intimado, se puede organizar una noche de bodas inolvidable, donde exista tanta expectación, ansiedad y pasión, como en los primeros encuentros carnales que tuvieron siendo novios.

Veamos pues algunas ideas que pueden ayudar a una pareja de novios con los preparativos de una noche de bodas inolvidable.

Las 10 ideas

Elección del lugar y adecuación del ambiente

Es muy importante determinar el lugar dónde se desea disfrutar de esa primera noche. En casi todos los hoteles existen habitaciones destinadas a los recién casados,  pero deberían escoger un hotel que les signifique algo como pareja, o que tal vez hayan deseado ambos para una ocasión tan especial. Coordinándolo previamente, deben puntualizar cómo desean que se decore la habitación para disfrutar de una noche de bodas inolvidable. Lo ideal es crear un ambiente sensual con arreglos florales sencillos (especialmente los pétalos de rosa rojos son muy sensuales), una iluminación tenue que puede ser lograda con velas colocadas de manera original, una música indirecta con géneros románticos o instrumentales y alguna botella por beber que sea del agrado de ambos.

La entrada a la habitación

Siempre con la novia en brazos, porque la tradición especifica que da buena suerte a la pareja y ¡porque a las chicas les gusta!, ¡no faltaba más! Que el chico cargue a su chica y que con el pie derecho cruce el umbral de la puerta. Al cerrarla podrán decir: ¡al fin solos!

Selección de una lencería ideal

Se debe escoger con esmero para que sea impactante en el sentido positivo de la palabra. Ya sabemos que los hombres son muy mentales y una lencería sensual les provoca y eleva su estatus pasional. Es importante la elección del color. Sugerimos el negro, el rojo, la combinación de ambos y la combinación del negro con otros colores, teniendo siempre en cuenta el color de la piel y el diseño. Es importante que la chica se sienta cómoda con la lencería escogida, que la haga sentir bella, excitante y segura de sí misma. Se debe adecuar totalmente a su estilo y provocar al esposo, propiciando el disfrute de una noche de bodas inolvidable.

Tener en cuenta el aroma

Lo mismo al hombre que a la mujer, les complace el buen olor ambiental y corporal. Con respecto al olor ambiental existen aromas afrodisíacos que despiertan la pasión a través del olfato y son ideales para complementar una noche de bodas inolvidable. Es el caso de velas, aceites y esencias con olores estimulantes y sensuales, que pueden avivar los deseos de hacer el amor. Con las velas se perfuma el ambiente y  con las esencias se puede perfumar el cuerpo y la lencería.

Con respecto al olor corporal, también podemos elegir el uso de un perfume, pero tenemos que ser cuidadosos. El hombre debe elegir un aroma varonil, bien definido, que no sea muy fuerte, mientras que la mujer debe seleccionar un perfume suave, que reafirme el olor de su piel, sin opacarlo completamente. Cada cual debe considerar las preferencias propias y las de la pareja, logrando una armonía.

Ejecución de acciones novedosas

Resulta muy buena idea hacer algo novedoso esa noche. Refiriéndonos a las relaciones sexuales, seguramente hay posiciones que no han experimentado y fantasías que no han concretado aún. Es un momento genial para probar algo diferente, nunca antes realizado, para sorprender con alguna propuesta osada y ejecutarla con el consentimiento de ambos. Una noche de bodas inolvidable será aquella en la que varios factores se conjuguen en torno al logro del mayor placer.

El brindis

Indiscutiblemente hay que brindar. El tipo de bebida a elegir para el brindis no es lo más importante, aunque si debe ser del gusto de ambos. Lo más importante es celebrar la unión. Se ha iniciado un nuevo capítulo de la relación de pareja y ambos deben brindar por los mejores augurios. Se brinda por la felicidad que están viviendo, por la durabilidad de la relación que están afianzando, por el futuro y la ejecución de proyectos en pareja y sobre todo se brinda por el amor que se están profesando. Un brindis de esposos, mirándose a los ojos, deseando que solo afecto, armonía, paz y entendimiento caractericen la relación.  Un brindis por esa noche de bodas inolvidable y por todos los días que en lo adelante compartirán como marido y mujer.

En el jacuzzi

De ser posible, un baño de inmersión a dúo en un jacuzzi o tina puede ser relajante y erótico. Para prepararlo podemos adicionar al agua sustancias aromáticas, pétalos de rosas, así como colocar estratégicamente velas alrededor, que favorezcan un ambiente de lujuria y erotismo. Se puede ubicar junto al jacuzzi, la bebida elegida para efectuar los brindis, y disfrutar de una noche de bodas inolvidable, dónde se mezcle la pasión, el placer, la complacencia, la relajación y el deseo.

Rememorar los mejores momentos de la boda

En ese ambiente especial que se han empeñado en preparar, hay espacio para el disfrute de muchos momentos. Uno de ellos puede ser precisamente el de recordar los mejores eventos de ese día y de los días que le antecedieron, instantes divertidos y originales que caracterizaron esas jornadas y la jornada del día de la boda en sí, ese que están culminando de la manera más placentera posible.

Un recuerdo especial

Resulta original entregar un presente esa noche. Puede ser algo muy simple pero importante, porque constituirá un recuerdo para la posteridad, de esa noche de bodas inolvidable. Hay parejas que se entregan los votos matrimoniales escritos y firmados de puño y letra, otras confeccionan y entregan una carta de amor y promesas, mientras que algunas regalan un obsequio que sea del agrado de la pareja, pero duradero en el tiempo. Cuando pasen los años y quieran recordar el día de la boda, podrán desempolvar los votos, las cartas o los obsequios que han conservado por tanto tiempo, para el asombro de hijos y nietos.

El disfrute mutuo

Esa noche de bodas los novios deben olvidarse del resto de la humanidad y entregarse al disfrute mutuo. Simplemente déjense llevar. La realidad se mezcla con la imaginación y pueden subir al nivel máximo de complacencia común, si se lo proponen. Que los ojos expresen el deseo y que la boca susurre cosas atrevidas. Solo vivan la intensidad del instante y dejen vibrar los cuerpos mientras desembocan en un torrente de excitación, para que se recuerde por ambos como una noche de bodas inolvidable.

Cada pareja podrá idear una fórmula propia para lograrlo, pero tratándose de la noche de bodas, un recuerdo imperecedero debe quedar en sus corazones y en sus mentes. Como siempre digo, solo se trata de desearlo y ejecutarlo.

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