Existe una pregunta que resulta un enigma y que son muchos los que cada día se preocupan por saber cómo ser un buen amante.

Expertos en el tema afirman que la sexualidad resulta como una danza entre  dos, o sea que cada cual tiene su rol, su responsabilidad en el aporte que hacen para que el baile les tribute satisfacción y los haga sentirse felices.

Y apuntan la importancia de saber dar y recibir. Entonces, veamos a continuación, a partir de argumentaciones de varios sexólogos cómo ser un buen amante.

            

Tener iniciativas cuando están en la intimidad

De acuerdo con estudios de especialistas en sexología hay que tener iniciativas cuando se produce el encuentro con la pareja en la intimidad.

Pero no solo eso, hay que saber disfrutar ese momento, dando y recibiendo, teniendo caricias, mimos, sabiendo tocar esos puntos que desatan la libido, de ahí que sea importante conocer el cuerpo propio y el de la pareja.

A eso le llaman deseo sexual previo, porque al conocer el cuerpo podrás tener un punto a vuestro favor para ser un buen amante.

Se afirma que para ser un buen amante hay que estar consciente de que la sexualidad es un arte y volcarse en función de  que la pareja sienta satisfacción en la intimidad.

Las señales de la pareja que indican si está satisfecha

Si el hombre es creativo, sensual y sabe valorar el erotismo, podrá entonces interpretar las señales que la pareja muestra durante la relación.

En función de eso entonces deberá sintonizarse sabiamente durante el proceso y  entregarse, dar rienda suelta a la pasión para disfrutar del sexo.

Entre las señales de la pareja que indican si está satisfecha está  la existencia de una buena  comunicación corporal, las manifestaciones de que vive y disfruta  la sexualidad sin tabúes.

Igualmente el deseo manifestado de volver a tener la ocasión de hacer el amor, porque le excita, le hace alcanzar el clímax, de sentirse como si estuviera en las nubes.

Inteligencia sexual para ser un buen amante

Expertos en sexología afirman que la inteligencia sexual se adquiere con la práctica, el conocimiento del cuerpo, la comunicación íntima, la autoexploración, la curiosidad por uno y el  otro/a.

Por eso aconsejan no estar reprimidos, ni tímidos, ni limitarse en los preliminares y las iniciativas.

Habrá que ser genuinos, auténticos, sin temer a soltarnos libremente, dando y recibiendo.

Para ser un buen amante igual habrá que recurrir en ocasiones a las fantasías, valorar lo que a la pareja le agrada más, entender sus deseos, complacer, pero también lograr que te complazcan, de ahí que hay que ponerse en función de fortalecer la inteligencia sexual.

Por supuesto que cada caso, cada pareja tiene características propias, no hay fórmulas que  englobe a todas. Personalizar, buscar las aristas, los secretos que desencadenan la pasión será un aspecto importante.

No hay fórmulas mágicas para ser un buen amante

Ahora bien, debe quedar claro que ser bueno en la intimidad, a la hora de hacer el amor es una cuestión de dos.

Los sexólogos afirman que no hay que encasillar a alguien como que es malo o que es bueno en la cama. Puede que con una pareja alcance un  acto sexual pleno, pero con otra no.

Porque se trata de la entrega entre dos, no de fórmulas mágicas ni de afrodisíacos para ser un buen amante y de acuerdo con estudios esto se logra cuando la persona no teme a su cuerpo, no se inhibe, no se siente con timidez y además siente deseos, pasión por estar con esa pareja. Puede entonces disfrutar y dar placer.

Un sabio consejo es no fingir sensaciones ni  sentimientos, porque tendrás más dificultades  para ser bueno.

Y no hay que sentirse menos si en determinada relación no logramos ser un buen amante. Puede que se deba a que no has tenido un buen día, estás lleno de preocupaciones o el lugar donde estás no cubre todas las condiciones de privacidad o tal vez la pareja no te gusta suficientemente.

Los prejuicios pueden jugar una mala pasada

Ten presente que los prejuicios debido a las enseñanzas y la educación recibida o la carencia de una adecuada educación sexual te pueden jugar una mala pasada.

No olvidar que en las relaciones sexuales  influyen notoriamente el comportamiento y  el desempeño de él o de ella, pues si intenta  por pudor no demostrar que está disfrutando del sexo y  minimiza las sensaciones de excitación resultará perjudicial.

Pero también si por el contrario finge placer para que su pareja piense que disfruta, que todo está resultando bueno, eso también es  nocivo.

Por eso se reitera por parte de los sexólogos la necesidad de que la pareja tenga una buena comunicación, que se abra uno al otro sin prejuicios ni tabúes.

Tomar en cuanta la necesidad de elegir una habitación que sea agradable, bien decorada, limpia, con colores que despierten la libido, sin objetos que distraigan la atención, porque todo eso influirá en tu vida sexual.

Cuando te preguntes cómo ser un buen amante, ten presente todos estos conceptos que pone a vuestra disposición tu amiga y consejera matrimonio.me

Redactado por Mónica